viernes, 25 de julio de 2014

Sonatina

Para mis niñas que lo pidieron cada noche antes de dormir. Porque las verdaderas princesas tienen corona de papel hecha en casa y lo han aprendido muy bien; porque espero que siempre Sonatina despierte en sus corazones nuestras noches de cuentos y se les borren las tristezas con nuestro papel de colores.


La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave de sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín prueba el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso, en el príncipe de Golconda o de China, 
o en el que ha detenido su carroza argentina 
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
 quiere ser golondrina quiere ser mariposa,
tener alfas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el ciento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuer hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa esta triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

Calla, calla princesa -dice el hada madrina-;
en caballo, con alas, hacía acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor.

Rubén Darío

miércoles, 16 de julio de 2014

La nariz

¿Cuál es esa ansiedad de mi nariz por querer saberlo todo?.. por husmear y meterse debajo de las puertas. Por anticiparme en cada esquina que hay comida qué es lo que cocinan.
Por momentos pareciera atrapada en la telaraña de los huesos y cartílagos que no la dejan salir a pegarse en cada ventana, bajarse cada vez que llegamos a un piso y escabullirse por cada rinconsito libre que le queda para ir tocando con sus alambrosos dedos lo que ocultan los muros.
Sospecho que no le gustaría tener ojos, pero si lengua para confirmar los aromas y excitarse cada vez que da una probadita de su sentido.

viernes, 16 de mayo de 2014

Así se anula un niñ@

Qué tristeza ver cómo la ignorancia de un padre puede llegar a permear y anular la imaginación de un niño. Mi comentario se refiere a lo siguiente:

A mi hija Violeta de 3 años le gusta jugar con muñecas, casas, ollas, carros, estaciones de bomberos, peluches y el hombre araña. En días pasados escogió en una tienda su "Spiderman"; se mostró feliz porque finalmente podría tener uno al igual que sus <>, (hago el énfasis debido a que el mayor anhelo al tenerlo, era poder entrar a jugar con sus amigos Federico, Jacobo y Juan Diego). Estuvo dichosa desde el miércoles, día en que llevó a su juguete para compartir en el recreo con sus compañeros. Llegó a contarnos todas las anécdotas del día y expresó la felicidad por haber podido jugar en el grupo de los niños. Sin embargo, hoy cuando llegó a casa, solo preguntaba una y otra vez por "Spiderman", lo busqué durante 30’, pero el juguete no apareció. Le indiqué que era ella quien debía buscarlo porque ella había sido la última en verlo. Busco un buen rato entre sus juguetes y debajo de la cama... hasta que se acercó a mí y dijo que se había quedado en el jardín. Entre el afán cometí el error de llamarle la atención por haber perdido de vista al muñeco y no traerlo a casa: ella empezó a llorar, no entendí su reacción (pues no le levanté la voz y el comentario no lo hice en tono de regaño). Sin embargo, al ver como se acongojaba y su llanto aumentaba, me acerqué para preguntarle por qué lo había olvidado. Mientras la abrazaba para calmar su llanto, decía tartamudeando que su amigo "Sacobo" (así pronuncia el nombre de Jacobo), se lo quitó de sus manos, quedándose con él y lo había llevado a su casa. Le pregunté cuál había sido su respuesta para él y me contestó de la manera más auténtica y tierna: - Le dije que no lo volviera hacer mamá-. Seguí indagando mientras me llenaba de impotencia al saber la tristeza que mi hija sintió cuando el niño finalmente le dijo (en palabras de Violeta): - Esto no es para niñas-.

Tengo la claridad de que en los niños siempre habrá un poco de egoísmo, el sentido de pertenencia y atención única sobre un objeto o persona en especial está presente desde que nacen y con los años desvanece o permanece. De todas maneras también estoy consciente de que la consciencia en los niños (valga la redundancia), se debe manejar desde los primeros años para que nuestros niños no lleguen a ser personas egoístas, envidiosas y sobre todo “una carga para la sociedad”. Creo que ante todo debemos criar niños útiles para la sociedad que sean conscientes y aprendan desde temprano la objetividad y el respeto. Necesitamos seres humanos que observen y se detengan a analizar, pensar y resolver  problemas; no que se queden mirando las condiciones de discapacidad, el color de piel (pensando que hay “razas” que nos separan, cuando las razas no existen y no son más que un invento del hombre, así como las “clases sociales”, etc.), la inclinación sexual y condiciones finalmente a las que cada uno pertenecemos y son características que nos definen, pero no por esto se debe dividir. Lo ocurrido con mi hija mayor, me hace pensar en mi hija menor: Emma, quien desde que nació tiene un hemangioma entre su frente y nariz, que destaca y para muchos la aparta de ser una “belleza estereotipada”, gente imprudente fisgona y chismosa es lo que he conocido en aumento durante estos últimos cuatro años, desde que soy Mamá. Para mí (sobra decirlo) es mi hija ante todo y como madre amo toda su piel y rincones. Sorprendéntemente Violeta que ya tiene consciencia de muchas cosas y es capaz de hacer preguntas relacionadas con el clima o los sentimientos de una persona o un animal, no ha preguntado por qué su hermanita tiene una ‘pelotita’ en su frente, pues para ella eso no la hace diferente de ‘los demás’, sencillamente es la condición que ella tiene en estos momentos. Violeta no ha aprendido a mirar de manera diferente a un hombre que tiene muñones y pasa por la calle vendiendo artículos. Tampoco se asustó (como muchos creerían), con el señor de la hamburguesería que tenía su rostro quemado y atendió nuestro pedido. Le regaló sonrisas y mantuvo conversaciones cortas con él sin hacerle preguntas por su rostro y en cambio agradeciéndole por darle la gaseosa que había pedido. Tal vez en algún momento ella decida preguntar los rasgos que tienen las personas desde luego; pero nunca serán entendidos como defectos. Porque defecto es lo que tienen aquellas personas que se dedican a matar y hacer daño a otros.

No puedo decir que nunca he caído en algún comentario que haya estado acompañado de subjetividad o rechazo; pero lo que sí puedo decir es que me he vuelto más consciente de que no quiero ser esa persona y de que la forma más inmediata de activar esa consciencia, es a través de mis hijas. No pretendo ocultarles cómo “funciona” nuestra sociedad, pero sí creo que está en mis manos y en las de mi esposo darles a entender cómo pueden contrastar esa “funcionalidad”, partiendo del precepto en que tenemos el poder de no convertirnos en obstáculos para nuestros hijos/as y que ellos/as tienen y deben entender por nosotros la importancia que merece conocer, respetar, compartir, aceptar, tolerar y saber que siempre habrán condiciones distintas en todos que reflejan gustos, pensamientos y afinidades por determinadas cosas, ideas y personas.


Para cerrar quiero recalcar cómo lo que hoy vivió mi hija, es un síntoma claro de cómo los papás nos encargamos de condicionar a nuestros hijos enseñándoles ‘lo que es’ y ‘lo que no es’, realmente importante en la vida, qué separa y qué divide. No culpo al compañerito de mi hija por su comportamiento, finalmente entiendo y sé que él, es una réplica de lo que sus padres le han mostrado, pues no siempre lo que les decimos de manera directa es lo que se queda en nuestros hijos y es muy ingenuo de nuestra parte pensar que solamente lo dicho es lo que se aprende. Todo lo que ellos perciben de nosotros, es lo que aprenden. Finalmente invito a quienes elijan leer esta carta abierta a pensar en cómo nuestros ejemplos se convierten en obstáculos para los niños los cuales muchas veces podemos ayudar disolver pensando que sí marca una gran diferencia el hecho de detenerse a decirle a un niño o niña cuál es el juguete que debe o puede usar para sus juegos.

jueves, 17 de abril de 2014

Hoy murió un viejo querido

Mis niñas hoy murió uno de los hombres más grandes que he llegado a leer y conocer por sus textos. Su nombre era Gabriel García Márquez, murió a sus 87 años y realmente las críticas hacia él, por odio, envidia e ignorancia lo único que hicieron fue alejarlo de este país; envenenado por la codicia, violencia y ambición desesperada de sus habitantes. Acá no hemos podido resguardar a nuestros maestros mas grandes de la cultura, porque no hay quien garantice su seguridad ni quien impulse su ímpetu a desarrollar y crecer su vida artística... Qué ilógico suena eso, pero es cierto. Nuestros profesores deben llenarse de títulos y requisitos para conseguir un sueldo digno, pero en ningún momento hay quien les garantice una vida digna, como seres pertenecientes a una sociedad que también tienen obligaciones familiares. Contrario a esas personas que se autodenominan "famosos y estrellas". Este grupo de individuos, no son mas que una farándula insulsa y vacua, ellos desbordan reconocimiento por parte de todos esos ignorantes e hipócritas que desde hoy dirán cuánto les gusta "Gabo", sin haber leído una sola de sus obras y desparramaran comentarios sobre lo mas "popular": "Cien años de soledad", que muy seguramente tampoco habrán leído y probablemente sus comentarios no pasen de un "maravilloso realismo mágico" y un "cuanto me gustaba y que maravilloso era", sin reparar en el verdadero Gabo. No dejen, ni permitan que nadie les incruste opiniones o pensamientos, pero sobre todo aprendan a decir no o no sé. Pero si no saben, preocupense por conocer y saber de qué se trata. Siempre vale la pena conocer para conseguir y encontrar la opinión propia y adquirir objetividad.

Un hombre como del que les hablo, se preocupó en cambio por seguir una vida coherente, por luchar y apoyar sus ideologías. Permitan que les toque el corazón, el mío lo ganó desde varios años con sus cuentos y novelas. Todos mis libros y los de su papá quedarán en sus manos. Mis hijas lean siempre más de lo que pueden, más de lo que tienen y más de lo que creen que hay. Conozcan quien fue Gabo sin fama: un periodista, un político ( sin necesidad de títulos), un cuentista y un poeta, además de como vendrá de entrada para ustedes, un gran novelista.

Cuando se enamoren vivan a plenitud su momento y aprendan lo que es el amor y el desamor con "El amor en los tiempos del cólera". La inmensa soledad y desasociego con "El relato de un náufrago" y "Noticia de un secuestro", para conocer mas de cerca la realidad de su país. Reconozcan en cada cuento la necesidad que tenemos como Colombianos de saber el problema que nos aborda como sociedad y no nos permite crecer como nación. La radiografía de su país descífrenla en novelas como "El coronel no tiene quien le escriba", "La hojarasca", "La mala hora" y "Cien años de soledad".

Hoy ustedes son muy pequeñas como para entender la tristeza que yo siento al saber que no habrán mas obras de su autoría. Pero lo mas hermoso de un escritor, es que sus obras no necesariamente mueren con él. García Márquez nos permitió conocer su obra y debemos agradecerle por eso, mujersitas.

Adiós Gabriel García Márquez. Adiós Gabo, le ofrezco mi mas sincera admiración y le agradezco por darme la oportunidad de presentarle obras como las suyas a mis hijas, que trascienden en generaciones y tratan de corregir a esos desmemoriados.

jueves, 3 de abril de 2014

Pues sí. Hoy me casé... Y no sentí nada distinto.
Ayer hacía canciones y bailaba de la dicha. Creí llegar a sentir alguna emoción distinta... Pero no ya me casé y no siento nada distinto. Ya venia bien contenta, feloz tomando su mano desde hacia buenos años. 

Firmé un papel, hice una declaración juramentada y mi vida siguió corriendo igual. Solo un título encasillado, atrapado en un papel... Es curioso ver las distintas formas en que se cuelgan los títulos: cuadros, fotos, álbumes, carpetas, anillos etc., nadie deja de hacer algo por celebrar. A mi me interés mas, mantener esta relación hasta que este vieja y desgastada

No es nada nuevo. Siento que finalmente mi "matrimonio", es una unión que devengo desde hace ya varios años y me da muchísima más alegría pensar en esos pasitos locos y revoltosos que nos han acompañado durante todo este tiempo a pensar en ese papel blanco, rígido y aburrido.

-Estoy casada-

viernes, 28 de febrero de 2014

Tengo un papá celoso

Tengo un papá celoso al que no le gusta que de muchos abrazos. No le gusta que tenga tantos amigos a menos que también sean los suyos. Es un papá que no llama mucho, pero se pone triste si no lo llamo. Y cuando le doy besos a un hombre quisiera llorar y taparse los ojos sin que me dé cuenta, porque aún no quiere, pero sabe mejor que nadie que ya estamos lejos de nuestras niñerías.

A mi papá le puedo cambiar el nombre. Le puedo poner apodos y puede hacerme niño mientras jugamos a darnos golpes, pero es el que mejor me ha enseñado que jamás debo dejar que nadie me ponga un dedo encima si no es motivo de caricia.

Mi papá es el hombre que sabe cómo entender mis decisiones y esta pendiente de cada nuevo pedalazo que doy, me deja usar "rueditas", me da empujones, pero también me deja caer y sabe llegar después no para levantarme, sino para darme la mano y ver cómo me levanto sola.


Sus celos nunca son evidentes, a menos que demoremos mucho tiempo en hablar. Siempre me deja saber dónde lo puedo encontrar, pero no le importa si no le digo a dónde voy o dónde me encuentra porque sabe mejor que nadie que somos pasajeros del mismo vagón y bajaremos en la misma parada.


Quiero tener siempre a ese papá celoso que nunca deja de preguntarme cómo estoy, antes de dónde estoy.





Lo primero a mi hijas

Sentir cuán tuyo es.
Cuán lejos se siente para el momento en que ha salido...
Ellas son un pedazo mío por fuera, es mi misma piel, es la extensión de mi alma que ahora deambula sola entre el mundo y a la cual debo resignarme a cuidar hasta que este mundo me las arranque de los brazos y yo con total cordura, deba entender que ya dejan de ser parte de mí. Que son una sola persona que mi hija... cada una de ellas, merece un mundo: su mundo. Mientras mi corazón se contrae y solo me deja sentir un enorme vacío para entenderlo de la manera más racional posible. Pero mientras ese día llega... espero poder en cada una sonrisas, tardes, mañanas y alegría fosilizada en sus almitas tan puras, para que cuando necesiten fuerza y un corazón latente, fuerte, amurallado de valentía tengan siempre sus retazos para desempolvar y ponérselos completos.

miércoles, 28 de agosto de 2013

 Tengo un vicio... de esos que a veces se torna incontrolable... y ese vicio. Mi vicio, es escribirte. Verte solo entre letras, con espacios blancos o simples sonidos que despiertan con la voz porqué aún, la tuya se esconde tras la sombra de las curvas de tus trazos. 

Violeta

Tú naciste un lunes y ese lunes, no lloré. Ese lunes, no quise ver como llovía, solo quise verte a ti y buscarte entre sábanas blancas para abrazarte. Yo no te preví ni marqué tu día de llegada, tampoco le puse fecha de llegada a tu vida... Tú solo llegaste y abriste el corazón. Llegaste para unir lazos para sellar caminos y forjar fuentes de infinita vida a tu lado. Cambiaste mis colores y me diste tonalidades que empaparon mis manos de tierra mojada; recordándome cómo los olores y las caricias están hechas de barro y depende de nosotros si la dejamos secar o la empapamos para que escape en un solo hilo de agua. Por eso y por otros tantos sabores que me has dado en estos años, sacudo mi aliento para llenarte de besos y darte las gracias por ser mi hija Violeta.

sábado, 26 de enero de 2013

Un día... me fasciné contigo. Me encapriché contigo, comencé a pensarte en cada letra. Cada hilacha de mis palabras llevaba un pedazo de ti escondido que rozaba el suelo y me arrastraba a tus letras. Desde ese día quede atrapada en la telaraña que tu mano destruye cuando camina por la escalera y le cubre la cara. Guardé silencios añadí distancia... Fracturé recuerdos hasta que por fin decidí olvidarte. volviste a ser un fantasma.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Despojos

Deshojados de "Las películas de mi vida" por Alberto Fuguet, que intenta interponerse en esa vena que palpita en lo más oscuro de las tintas.

“No hubo un gran escándalo, ni corrió sangre; quizás porque tampoco hubo tanta pasión, tanto enredo…Lo que faltó fue un final. Como siempre".


De usted, sólo me quedaron alas rotas, que guardo en un cajón.

De usted trazos sin forma, no es ningún Miró, cómo para sacar estrellas.

Pero de usted particularmente... Un sabor amargo y viejo de palabras extraviadas en mi mente.

En esa foto, usted no aparece conmigo y yo no aparezco con usted, porque intentaron retratarnos... En la única en que aparecemos juntos, es la que siempre quisimos tener guardada en una libreta vieja.

miércoles, 4 de julio de 2012

La Guerra es Bella

"la guerra es bella, porque, gracias a las máscaras de gas, al terrorífico megáfono, a los lanzallamas y a las tanquetas, funda la soberanía del hombre sobre la máquina subyugada. La guerra es bella, porque inaugura el sueño de la metalización del cuerpo humano. La guerra es bella, ya que enriquece las praderas florecidas de fuego de las ametralladoras. La guerra es bella, ya que reúne en una sinfonía los tiroteos, los cañonazos, los altos del fuego, los perfumes y olores de la descomposición. La guerra es bella, ya que crea arquitecturas nuevas como la de los tanques, la de las escuadrillas formadas geométricamente, la de las espirales de humo en las aldeas incendiadas y muchas otras... ¡Poetas y artistas futuristas... acordaos de estos principios fundamentales de una estética de la guerra para que iluminen vuestro combate por una nueva poesía, por unas artes plásticas nuevas!". Marinetti. La Stampa, Turín.

viernes, 2 de marzo de 2012

Siempre...Siempre buscando...

Prometo durante éste año o hasta el momento en que necesite explotar burbujas, no publicar nada distinto a problemas, otro más otro menos que simplemente se quedarán aquí guardados en ésta caja de flores que marchitan los pasos. Anunciando una salida tras otra en las puertas del celofán que las envuelve.

Padre Nuestro

"Padre nuestro que estás en el cielo
Lleno de toda clase de problemas
Con el ceño fruncido
Como si fueras un hombre vulgar y corriente
No pienses más en nosotros.

Comprendemos que sufres
Porque no puedes arreglar las cosas.
Sabemos que el Demonio no te deja tranquilo
Des construyendo lo que tú construyes.

El se ríe de ti
Pero nosotros lloramos contigo:
No te preocupes de sus risas diabólicas.

Padre nuestro que estás donde estás
Rodeado de ángeles desleales
Sinceramente: no sufras más por nosotros
Tienes que darte cuenta
De que los dioses no son infalibles
Y que nosotros perdonamos todo."


Nicanor Parra

sábado, 26 de noviembre de 2011

Tu desayuno está servido

Debo confesarte que estoy resignada a otro más de tus desplantes...
a otro desaire, a una nueva tristeza.
A una desilusión cada vez más profunda que me produce el conocerte y desconocerte,
cada vez que me hablas con ira.

Debo reconocer que te enseñé cuál era el método para
odiarme. Cuál era la manera de de mirarme a los ojos y herirme.
Te enseñé a hablar con ese desprecio que nos aleja y distancia cada vez más en las noches.
Acordamos padecer nuestras angustias... y...el dolor. Nada va incluido.

No incluimos la rutina, la monotonía, el desapego de un mortal o un simple pasado desgastado por nuestras palabras; rasgado, reciclado. Sin embargo, mientras nuestros caminos se sigan chocando, solo podré enseñarte a dejar de amarme, te enseñaré tácticas para alejarme, secretos para destruirme y conseguir mis tristezas. Prometo empacar cada una de tus dudas y confirmarla, te aseguro cariño insulso, amor despiadado, buen veneno para el alma. Procuraré dejarte todas las herramientas en la mesa.



Pero si decides algún día olvidar lo que te enseño y mis respuestas se hacen paulatinas a la hora de beber tu aliento nuevamente... Entonces, yo podré renovar mi lista de tareas. Re acomodaré las herramientas y las dejaré sin filo. Pondré seguro a cada gaveta que acumula mi receta. Y por último, caminaré los rastros de café sobre un mesón blanco para hacerme pasar por una migaja de pan, intentando cambiar el sabor de tu desayuno.

viernes, 11 de marzo de 2011

Rumbo hacia mi nuevo color

Empedernida por no generar rutina, por despreciar todo lo referente a un peldaño tras otro.
Sin ganas de improvisar movimientos, más bien con muchas ganas de seguir huellas y crear sellos.
Desamparar los miedos, dejar que los cabellos vuelen y se enreden con el viento, no he de verme igual, no he de sentirme como antes; es una brújula en el mar encontrando rumbos hacia los corales.

sábado, 23 de octubre de 2010

Innecesario inútil, conformista y pretencioso.

viernes, 31 de julio de 2009

TEMULENTUS DE RUCA

A pesar de la inmensa oscuridad que embargaba la habitación y no dejaba ver ni siquiera su dulce rostro, ella podía sentir como sus ojos sonrientes y quisquillos la miraban fijamente tras las sombras despiadadas y juguetonas, esquivas y volátiles. La suavidad con la que sus dedos se deslizaban por su cuerpo era como una gota que iba acariciando el cristal por el que se van percibiendo los sueños. Poco a poco iban dejando pequeños pasos de gigante en el lienzo de su espalda, dibujaba orquídeas y enormes, pero delicadas ramificaciones con las yemas, asegurándose de tatuar a pulso ciego caricias de colores.
Ella mientras tanto se limitaba a disfrutar del calor que emitían la cercanía de los cuerpos y trataba de remover recuerdos de la piel, para poder guardar y tener presentes constantemente los nuevos pasos que recorrían las playas vírgenes. Lentamente irguío su brazo y dejó caer su mano como un péndulo sobre su quejumbroso y sedoso volatín, tratando de atrapar un poco del olor de ese pan ácimo. Subió lentamente su cuerpo tratando de no entorpecer los trazos de los pinceles que la circundaban. Acercó solamente la punta de su nariz al volatín y fue inevitable tras inhalar el aroma embriagarse con el olor del ácimo.
No se vendaron jamás los ojos, ni sellaron el aliento compartido... Se limitaron a contemplar y vivir en la paralela realidad de la Bahía.

miércoles, 10 de junio de 2009

Suspendido en el Tiempo

La luna ya estaba oculta, y la sombra de la mano en el pavimento, ya estaba cubierta por la sangre de la cabeza de un hombre, tendido en la mitad del suelo. Parecía llevar varias horas, pero no más de 3 ó 4. A medida que las luces de los apartamentos se iban encendiendo, la sangre se condensaba en el pavimento. Los habitantes del Edificio Galápagos, siguieron su rutina a cabalidad, no dieron pistas de saber algo sobre el cadáver del señor Miller, del apartamento 704, todos sabían que cada noche, salía a dar una vuelta en la terraza del décimo piso, para visualizar con mayor claridad las luces de la noche en la ciudad. Nunca se le vio acompañado, excepto por un gato persa de ojos verde de miel, que no lo desamparaba y pasaba el día recostada contra la ventana que daba a la calle de la avenida principal.

La señora Meier, del 601, salió de primeras como siempre a dar una vuelta a la manzana trotando, para empezar bien el día. Sin embargo se extraño que al llegar a la portería, José, el portero, no estuviera atento como siempre a abrirle la puerta, lo llamó con un grito pero no apareció, espero 3 minutos y volvió a llamarlo, esta vez salió corriendo, se había quedado dormido, porque el día anterior, había tenido la celebración de su cumpleaños en casa de su suegra y se había tomado unos buenos traguitos, por lo que el sueño le ganó esa noche. Saludó a la señora Meier y le pidió disculpas, por la demora. Al abrir la puerta pesada de madera con 8 pequeños vidrios que permitían conservar la privacidad del edificio, la sorpresa de Ana, fue total; vio el cuerpo del señor Miller tendido en el andén a unos 6 pasos de la puerta del edificio, rebosado de sangre, se notaba a leguas que ya estaba muerto. Corrió a pedirle el citófono a José para avisarle a su esposo el Doctor Meier, que bajara rápidamente y llamara una ambulancia o en su defecto a la policía. El escándalo que hizo Ana, fue capaz de alertar a todo el edificio sobre lo sucedido, en menos de 10 minutos, todos los residentes se encontraban rodeando el cuerpo, esperando a que llegara la policía, porque así lo habían previsto los paramédicos, para dictaminar que había ocurrido.

De pronto, la pequeña Clara del 701, vecina del señor Meier, recordó haberlo visto subir a la terraza como usualmente lo hacía con su gato; siempre se quedaba a esperar que bajara para despedirse y darle las buenas noches, pero esa noche, no bajó. Así que supuso que mientras lo esperaba se había quedado dormida y ya había pasado. Miró la ventana del apartamento del señor Miller y lo único que vio fue su gato pelusas mirando desde su sitio habitual, el cadáver despavorido de su amo.

Inmediatamente, Clara supuso que el gato tenía que ver algo con la muerte de Miller, como podía estar tan tranquilo si era su amo. Subió corriendo a la terraza del edificio, mientras los paramédicos trataban de determinar que había pasado, y la policía tomaba testimonios a los habitantes del edificio que se prestaron para colaborar, no todos quisieron ya que Miller, era un sujeto amargado, retraído y antipático, por lo tanto, no muy querido. Sus únicas amigas eran Clara y su mamá Sofía. Revisó la terraza cuidadosamente y no vio nada que llamara su atención, sin embargo dedujo que el gato tenía algo que ver con misterio de la muerte de su vecino.

Al volver a la escena del crimen, escuchó que en la solapa del muerto, habían pelos de gato, inmediatamente se inmiscuyó en la conversación y le contó a los policías que el señor Miller tenía un gato que subía con él todas las noches a ver las estrellas en la terraza del décimo piso. La policía comprendió que no se trataba de ningún asesinato, ni un accidente, pues la soledad había acompañado a este hombre durante varios años, y el tiempo ya era inútil para él, tan solo tenía a su gato que al ver el intento del hombre por arrojarse al vacío, trató de revertir su decisión, pero ya era demasiado tarde. Solo pudo caer con él al vacío, pero al caer boca arriba, su amo le salvó la vida y ahora el gato tendría que resignarse a la soledad del 701.

sábado, 9 de mayo de 2009

Espectro Solar


Tribulaciones del mal,

liberación de los agentes,
exasperación de la mente,
del ambiente,
la condensación milagrosa
de las palabras oportunas
para momentos imprevistos,
sosegada por la intranquilidad
de la cura fatal del veneno del verso.